Capitalismo: polémicas
Saludos.
Muchos de vosotros habréis oído hablar acerca del capitalismo. Las malas lenguas dicen que es un sistema desquiciado y poco empático, pero, al pensar así, solo llegamos a la conclusión de que es un modelo económico inviable; puede ser así, pero, durante su apogeo en el siglo XVIII, este sistema logró grandes avances que podrían no haberse dado sin su ayuda.
¿Qué pretendo al daros semejante información? Fácil; tan solo os digo que, basándome en opiniones personales, el capitalismo es un sistema puramente naturalista, que cree que todo aquello que es débil deberá morir, y todo aquello que es fuerte deberá perpetuarse. Así pues, al margen de lo que la sociedad puramente religiosa nos pretende hacer ver (débil es igual a bueno, fuerte es igual a malo), este sistema estaba condenado al fracaso, debido a su poca empatía y visión de futuro (recordemos que, según Marx y Engels, en su Manifiesto del Partido Comunista, el capitalismo fracasaría, al mismo tiempo lo habían hecho los demás sistemas económicos aparecidos anteriormente).
Al final, lo que nos queda hoy día, es un vestigio de aquel sistema: disponemos de un mercado, tal como predicaba el capitalismo, pero está parcialmente controlado por una fuerza superior: el Estado.
Muchos de vosotros habréis oído hablar acerca del capitalismo. Las malas lenguas dicen que es un sistema desquiciado y poco empático, pero, al pensar así, solo llegamos a la conclusión de que es un modelo económico inviable; puede ser así, pero, durante su apogeo en el siglo XVIII, este sistema logró grandes avances que podrían no haberse dado sin su ayuda.
¿Qué pretendo al daros semejante información? Fácil; tan solo os digo que, basándome en opiniones personales, el capitalismo es un sistema puramente naturalista, que cree que todo aquello que es débil deberá morir, y todo aquello que es fuerte deberá perpetuarse. Así pues, al margen de lo que la sociedad puramente religiosa nos pretende hacer ver (débil es igual a bueno, fuerte es igual a malo), este sistema estaba condenado al fracaso, debido a su poca empatía y visión de futuro (recordemos que, según Marx y Engels, en su Manifiesto del Partido Comunista, el capitalismo fracasaría, al mismo tiempo lo habían hecho los demás sistemas económicos aparecidos anteriormente).Al final, lo que nos queda hoy día, es un vestigio de aquel sistema: disponemos de un mercado, tal como predicaba el capitalismo, pero está parcialmente controlado por una fuerza superior: el Estado.
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